• Karina Herrera

Salud mental y exceso de peso

Actualizado: abr 23


Salud mental y exceso de peso
salud mental y exceso de peso

En los países desarrollados la obesidad y la enfermedades mentales se encuentran entre los principales factores determinantes que afectan de forma negativa sobre la calidad de vida de una persona conforme va envejeciendo, incluso la angustia psicosocial y el estado afectivo negativo relacionado (ansiedad o depresión) están hoy ampliamente presentes.

La comprensión de los mecanismos conductuales inducidos por la mala salud mental es esencial para la prevención e intervención de la obesidad.

Además de la alimentación, el estrés o los problemas de salud mental pueden interrumpir la elección de participar en comportamientos de estilo de vida saludables como la actividad física y horas de sueño, y por el contrario promueve comportamientos poco saludables como el consumo excesivo de alcohol o el tabaquismo. Varios de estos factores de estilo de vida podrían mediar la relación con el cambio de peso.


Este siguiente artículo revisado y publicado en Enero del presente año pone a prueba la relación de la salud mental con el exceso de peso y estilo de vida en una muestra representativa de la población belga. Se evaluó la relación entre la salud mental con el exceso de peso y el estilo de vida en 4687 belgas a través de mediadores relacionados con el estilo de vida (consumo de refrigerios, actividad física, horas de sueño, tabaco y/o alcohol, consumo de colaciones (meriendas), ansiedad y depresión.


Los resultados obtenidos a destacar son los siguientes:

  • El exceso de peso estuvo presente en el 46% de la población De aquellos que tenían informes de alto estrés, 65.9% también estaban en riesgo de ansiedad y / o depresión.

  • Las mujeres tenían una mayor prevalencia de estrés, ansiedad y/o depresión, alimentación desordenada, ingesta diaria de al menos cinco artículos de frutas y verduras y problemas para dormir, pero tenían una menor frecuencia de exceso de peso, ingesta diaria de refrescos, consumo excesivo de alcohol y falta de actividad física.

  • El exceso de peso se relacionó con mayor frecuencia con el estrés o la ansiedad/depresión, pero se encontró una asociación negativa en el grupo de 45 a 64 años y para el estrés en los hombres y >65 años.

  • El consumo diario de frutas y verduras tenía una relación negativa constante con la ansiedad y/o la depresión , mientras que se observó una relación positiva con el estrés en los grupos más jóvenes (15-44 años) y los hombres.

  • El consumo diario de refrescos fue ligeramente mayor en aquellos con mala salud mental (especialmente para la ansiedad y /o depresión), pero fue menor en los hombres .

  • El consumo excesivo de alcohol se asoció positivamente en general con mala salud mental, pero se observó una asociación negativa en los más jóvenes (15-24 años).

  • Se encontró una menor prevalencia en la ingesta diaria de refrigerios en aquellos con mala salud mental , mientras que una relación positiva sólo se encontró en el grupo de 15 a 24 años.

  • La falta de actividad física estaba positivamente relacionada con la mala salud mental , pero esto se volvió no significativo para los hombres e incluso negativo para el estrés en ≥65 años y de 25 a 44 años.

Por lo tanto la mala salud mental está relacionada con un estilo de vida poco saludable: más tabaquismo, problemas de sueño, alimentación desordenada, refrescos y consumo de alcohol, mientras que menos ingesta de frutas y verduras y menos actividad física. Incluso para hacer frente al estrés existe un mayor consumo de alimentos ricos en azúcares y/o grasas, influyendo en las vías de recompensa y apetito. Este último factor se observa principalmente en mujeres, además de experimentar un mayor aprendizaje emocional gratificante y apetitoso provocando más antojos e inclusive trastornos de la alimentación.


Finalmente, la alimentación desordenada, la actividad física y el tabaquismo fueron, en orden decreciente, resultaron ser mediadores significativos en el aumento de peso.


Es importante destacar las limitaciones del estudio:

La metodología que utilizaron para evaluar todas las variables estudiadas fue a través de cuestionarios realizados por los propios participantes con el alto riesgo de imprecisión en el reporte de los datos. Además, no se midieron biomarcadores como el cortisol u otras medidas objetivas como acelerómetros para cuantificar de forma más precisa la actividad física. Todo esto considerando el contexto actual de pandemia.


Por lo tanto, es importante considerar en la anamnesis clínica aspectos psicológicos del paciente además de la motivación para llevar a cabo el proceso de cambio de hábitos y determinar si existen aspectos importantes a trabajar de forma integral junto con el profesional indicado, en este caso psicólogo o psiquiatra según sea el caso. Además de recalcar los beneficios que tiene el trabajar todos estos aspectos y así hacerlos conscientes de los cambios que se pueden obtener, estimulando también la creación de un ambiente alimentario saludable y motivador para la incorporación de actividad física.




Fuente: Michels, N. Poor Mental Health Is Related to Excess Weight via Lifestyle: A Cross-Sectional Gender- and Age-Dependent Mediation Analysis. Nutrients 2021.


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