• Karina Herrera

¿Eres un comedor emocional?

Actualizado: 14 de abr de 2020


Nutricionista Karina Herrera - ¿Eres un comedor emocional?

La emoción según la RAE se define como "alteración del ánimo intensa y pasajera que va acompañada de cierta conmoción somática" la cual puede ser positiva como el amor y la alegría y negativa como el miedo y la ansiedad, cuando estás ultimas son intensas o se prolongan en el tiempo pueden llegar a a ser perjudiciales para nuestra salud, causado por no tener la capacidad de afrontarlas o no buscar estrategias para solucionarlas, y dentro de los aspectos que se ven afectos, se encuentran los hábitos alimentarios.


De aquí nace el concepto "comedor emocional" entendiéndose como aquel individuo que no es capaz de llevar a cabo estrategias de afrontamiento adecuadas ante las distintas emociones, lo cual repercute en su alimentación. Como consecuencia, estas personas comen en exceso en respuesta a emociones y no necesariamente para saciarse, prefiriendo alimentos de alta densidad energética.


Es importante hacer un alto y definir los 2 tipos de hambre existentes:

1. Hambre fisiológica: se sitúa en el estómago, y aparece de forma gradual después de varias horas sin comer. Tras la ingesta desaparece y el individuo tiene sensación de plenitud y satisfacción. No genera sentimientos negativos


2. Hambre emocional: se sitúa a nivel cerebral, y surge en cualquier momento de forma repentina. Existe preferencia por determinados tipos de comida (especialmente alimentos altos en azúcares y grasas como pasteles o chocolate). La sensación de hambre persiste a pesar de ingerir alimentos, tras lo cual aparecen sentimientos de culpa y vergüenza por comer excesivamente.


Algunos factores de riesgo a considerar:

  • De acuerdo a múltiples estudios realizados, la mayor prevalencia se presenta en mujeres

  • Malnutrición por exceso: sobrepeso y obesidad

  • Baja autoestima (alteración de la imagen corporal)

  • Depresión

  • Dietas restrictivas constantes

  • Estrés conllevando estados de ansiedad

  • Dormir menos de 6 horas diarias o de mala calidad.


El comedor emocional puede haberse originado por un mal aprendizaje desde niño, donde frente a situaciones o emociones en su infancia las enfrentó mediante la ingesta de alimentos altamente calóricos para lograr un bienestar emocional. O también puede ser consecuencia de la forma de consolar de sus padres, con alimentos de alto contenido en grasas y/o azúcares, como las golosinas, lo que repercute en la edad adulta.


En el caso de las mujeres, ocurre algo muy particular durante el ciclo menstrual por la acción de las hormonas ováricas. El estradiol inhibe la ingesta de alimentos y la progesterona, bloquea el efecto del estradiol, provocando una mayor ingesta. En la fase lútea media se produce un aumento de ambas hormonas, siendo mayor el nivel de progesterona, y, por tanto, es aquí donde encontramos mayor incidencia de alimentación emocional. En cambio, en la fase ovulatoria, cuando se produce un aumento únicamente de estrógenos, es