• Karina Herrera

Entrenamiento de resistencia y su relación con diversas patologías

Actualizado: 14 de abr de 2020


Entrenamiento de resistencia y su relación con diversas patologías - Nutricionista Karina Herrera

El resistance training (RT) o entrenamiento de resistencia provoca adaptaciones estructurales y neuronales que llevan a mejoras en niveles de hipertrofia, fuerza y potencia muscular. La hipertrofia muscular es el resultado de un balance nitrogenado positivo y adecuada ingesta (superávit calórico)

Los principales motivos para mejorar la fuerza y masa muscular son:

a) Mayor cantidad de masa magra (músculo) en relación a la cantidad de grasa se asocia con un menor riesgo de mortalidad.

b) La capacidad de producción de fuerza muscular se asocia con un menor riesgo a sufrir eventos cardiovasculares.

c) El envejecimiento va ligado a una sarcopenia o pérdida de masa muscular y fuerza muscular. Por lo que es de suma relevancia la mantención de la masa muscular con el paso de los años para mejorar la calidad de vida.


La sarcopenia es un proceso que ocurre en todas las personas donde se ha propuesto que la tasa de pérdida de masa muscular se situaba entre 12-15% por década de vida a partir de los 45 años. Sin embargo, los cambios de hábitos junto con el sedentarismo han dado lugar a que este proceso comience a partir de los 30 años en personas sedentarias.


Entrenamiento de Resistencia y Obesidad


Entrenamiento de resistencia y su relación con diversas patologías - Nutricionista Karina Herrera

El tejido graso además de ser un almacen de triglicéridos, se comporta como un órgano endocrino con capacidad de liberar mediadores del metabolismo, coagulación e inflamación. Incrementos en los niveles de masa grasa promueven la liberación de citoquinas pro inflamatorias como el factor de necrosis tumoral (TNF) o la interleukina-6 (IL-6). A nivel muscular las citoquinas pro inflamatorias inducen al catabolismo proteico disminuyendo el diámetro y contenido de proteínas en las fibras musculares.


Se ha establecido una relación bidireccional entre la testosterona y la obesidad,ya que la

disminución de los niveles de testosterona aumenta los niveles de masa grasa, mientras que la administración de testosterona exógena podría ser efectiva para disminuir los niveles de masa grasa.


La hormona del crecimiento (HG) estimula el crecimiento muscular y un balance nitrogenado positivo en el músculo esquelético y a nivel metabólico estimula la lipólisis Se ha comprobado que elevados niveles en sangre de ácidos grasos libres pueden suprimir la liberación de HGH en la hipófisis. Por ende, el aumento de la masa grasa y su concomitante incremento en los niveles de ácidos grasos en sangre actúan disminuyendo los niveles de HG.


En conclusión, el exceso de grasa disminuye las principales hormonas anabólicas (testosterona y HG) favorece la degradación de proteínas musculares por la liberación de citoquinas proinflamatorias.


Entrenamiento de Resistencia y Diabetes Mellitus


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Existen dos tipos de diabetes: diabetes mellitus tipo I (DM1) y diabetes mellitus tipo II (DM2), que se diferencian en que la primera requiere una administración de insulina exógena (por un proceso patológico autoinmune que afecta a la secreción de insulina), en la DM2 coexiste una inadecuada secreción de insulina junto a una deficiente acción de la misma en los tejidos diana.


La DM2, además de alterar el metabolismo de los hidratos de carbono, interfiere en el de las proteínas y los ácidos grasos. Además provoca alteraciones vasculares y disfunción neuronal y la visión.


Se observó que los ejercicios de resistencia optimiza la captación de glucosa por parte del músculo y evitaría la característica hiperglicémica durante la realización de ejercicio de intensidad moderada y elevada.

Una de las grandes consideraciones al entrenar fuerza en personas diabéticas reside en que el trabajo con altas cargas produce aumentos en los niveles de presión arterial sistólica, debido a que dichas cargas podrían ocasionar daños oculares.


En términos generales se ha observado cómo este tipo de entrenamiento mejora la sensibilidad a la insulina y la función de las células β-pancreáticas, mejoras en el control glicémico medido a través de la reducción en los niveles de Hb1Ac, reducción en los niveles de glucosa en sangre. Además se ha visto adaptaciones positivas sobre mejoras en la autopercepción de salud, así como en la reducción en la ingesta de fármacos.


Entrenamiento de Resistencia y Dislipidemia


Entrenamiento de resistencia y su relación con diversas patologías - Nutricionista Karina Herrera

La dislipemia es una alteración del metabolismo de los ácidos grasos que se materializa en una combinación de altos niveles de colesterol total, LDL ("colesterol malo") y triglicéridos.

El principal riesgo de la dislipemia es el aumento de la deposición de colesterol en la pared arterial, que constituye el inicio de la formación de la placa de ateroma.


Se observó que el ejercicio de resistencia puede ser tan efectivo como el ejercicio de resistencia cardiorrespiratoria (aeróbica) en personas con dislipemia, gracias a la capacidad reductora de los niveles de LDL y triglicéridos y de incrementar los niveles de HDL ("colesterol bueno") de este tipo de ejercicio.


Entrenamiento de Resistencia e Hipertensión Arterial

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La hipertensión arterial (HTA) se define como los valores superiores a 140 mmHg en los niveles de tensión arterial sistólica (TAS) y/o 90 mmHg en la tensión arterial diastólica (TAD). En el origen de la HTA se encuentran un aumento de la rigidez y disfunción arterial, que conduce a una pérdida de la capacidad de amortiguamiento de los vasos sanguíneos. . La HTA origina daños orgánicos y acelera el proceso ateroesclerótico (por incremento de la síntesis de colágeno e hipertrofia de los vasos sanguíneos).


Se ha demostrado que el ejercicio de resistencia puede ser beneficioso, al inducir mejoras en la salud vascular (vasodilatación y mejora de la función endotelial y del riego sanguíneo), gasto cardíaco (regulación de la frecuencia cardíaca y disminución del consumo de oxígeno a nivel miocárdico) y al disminuir la actividad del sistema nervioso simpático.


Entrenamiento de Resistencia y Cáncer

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El tratamiento del cáncer conlleva alteraciones de la composición corporal, como disminución de la masa muscular y densidad mineral ósea entre otras complicaciones.


Se observó concretamente en hombres que han sufrido cáncer de próstata, debido a que los menores niveles de testosterona pueden acrecentar los efectos desfavorables sobre la composición

corporal, por lo que el ejercicio de resistencia podría tener un efecto positivo sobre la salud y calidad de vida. Además se sugiere un posible efecto del ejercicio de resistencia sobre la ingesta energética y el apetito, que puede prevenir los estados de desnutrición asociados a la disminución de los niveles de masa muscular.


Entrenamiento de Resistencia y Parkinzon

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El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema neuromuscular y a la capacidad de producción de fuerza. La afectación neuromuscular que sufren las personas con Parkinson se materializa en una marcada sarcopenia, acompañada de una disminución

de la fuerza relativa y bradicinesia o lentitud de movimiento.


El ejercicio de resistencia en personas con Parkinson podría ser beneficioso para reducir el elevado estrés oxidativo que acompaña a la enfermedad, así como para evitar la sarcopenia y mejorar los niveles de fuerza especialmente extremidades inferiores y equilibrio, mejorando la marcha en distancias recorridas.


Entrenamiento de Resistencia y Esclerosis Múltiple

Entrenamiento de resistencia y su relación con diversas patologías - Nutricionista Karina Herrera

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria neurológica que afecta a la desmielinización axonal, provocando una neurodegeneración del sistema nervioso central.

La afectación neuromuscular, que incluye disfunción sensorial conlleva debilidad e hipertonía muscular que desembocan en problemas coordinativos y una fuerte sensación de fatiga que aumenta la actividad sedentaria, aumentando el riesgo de obesidad, osteoporosis y enfermedad cardiovascular, ocasionando una incapacitación progresiva y un aumento de los síntomas depresivos.

Las personas con esclerosis múltiple son termosensibles, por lo que el principal factor limitante en la realización de ejercicio físico es la hipertermia por ende muchas de las intervenciones de ejercicio en personas con esclerosis múltiple se llevan a cabo en el medio acuático.


Se observaron mejoras en los niveles de fuerza muscular, además de un mayor desempeño en la capacidad de marcha, mayor masa magra, capacidad de equilibrio y mejora en el desempeño de otras actividades de la vida diaria y reducción de la fatiga.